Anoche soñé contigo y la música del sueño era el viento entre las hojas de los chopos.
La paz del sueño era la paz de tus gentes tan abiertas y generosas.
La luz del sueño era la luz de tu maravilloso cielo donde se albergan todo el bien, toda la calidad humana, toda la honestidad de tu gente maravillosa.
Gracias por existir y permitirme que sí hay un lugar donde la paz reina.
Sueño despierto cuando pienso en ti y todo lo bueno que de ti he aprendido.
Ojalá sepáis entender mis sueños y aparquéis las tontas rencillas que por tonta política aún existen
¿Que no entendéis que es la política leyendo los periódicos? Pues hacedla mejor vosotros... o sea, unidos por esa maravilla que Dios os ha regalado... El Maderal y sus gentes... Paisaje y gente de ensueño.
Yo os admiro pues en mis viajes a vuestra tierra, al volver añoro El Maderal y a sus gentes.
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