REFLEXIÓN
 
Estoy asistiendo, asombrada, a la transformación de El Maderal.
Es curioso, pero desde que yo era pequeña, el pueblo ha cambiado radicalmente y en varias etapas muy distintas entre si.
Cuando yo vivía allí, la sociedad maderalina era muy puritana (o al menos lo parecía). Recuerdo que las parejas no podían hacer demostraciones de su afectividad públicamente. Incluso si se cogían de la mano, al cruzarse con alguien, se separaban inmediatamente.
No había otra diversión que las bodegas (para los hombres), la esquina o mentidero, o los bares. Las mujeres sólo tenían el aliciente de jugar a la lotería en la calle, en el buen tiempo, o el rosario y la misa, las más beatas. Las niñas o mozuelas, al menos en mi caso, esperando con ansia las fiestas de la "Madalena", para salir de la rutina y estrenar, no siempre, un vestido.
Yo me fuí del pueblo y estuve unos cinco años sin volver (excepto escapadas de dos o tres días). Y cuando me quise dar cuenta, me encontré con un pueblo cambiado. Diametralmente opuesto. Veía a las parejas expresar su química tranquilamente, sin cortapisas; incluso me dijeron que en alguno de los tres bares que había por entonces, se ponían "pelis" porno. Todos los vecinos tenían su "tele", iban más o menos a la moda, se les veía más modernos.
A medida que pasan los años y voy más a menudo, año a año, asisto a una mejora contínua.
Las calles fueron asfaltadas, evitando aquellos temibles barros, donde uno quedaba atollado.
Se ha canalizado el rio Talanda, evitando así que las "crecidas" inunden algunos bajos de casas.
Ahora tenemos una chopera, donde antes era un lodazal. Un espacio de ocio donde el pueblo puede ir a disfrutar de una barbacoa o fiesta del tipo que sea, con instalaciones adecuadas.
Tenemos una asociación cultural: "Los Chopos", que organiza eventos para intentar unir al pueblo por medio de la cultura.
Tenemos un local de jubilados (las antiguas escuelas) y se le saca jugo, según he podido comprobar.
Tenemos un local social, donde se da el resopón y se baila el día de la fiesta mayor.
Tenemos una página web, en la que pueden expresarse todas las personas con alguna inquietud, ya sea literaria o de comunicación (gracias, Javier).
Tenemos un polideportivo digno de una ciudad, donde cualquiera puede jugar a tenis, baloncesto, balonmano, etc., con sus vestuarios.
Y por último tenemos, oh asombro de los más incrédulos! un campo de golf, para poder presumir de nuestro pequeño pueblo en cualquier ciudad de cualquier autonomía.
Cuando he hablado de ésto con gente que hace mucho que no viene al pueblo, no se lo puede creer.
Es bonito ver que, gracias al esfuerzo de unos cuantos (entre ellos mi hermano Diego, al que admiro y agradezco) y con la aquiescencia del consistorio, se haya conseguido transformar esa zona, prácticamente inservible, en un pequeño paraíso muy agradable a la vista y además un centro de reunión de los aficionados a los diferentes deportes que se pueden practicar allí (incluído el tumbarse simplemente en el césped, o pasear).
Alguien dirá: "no todo el monte es orégano". Claro, siempre está la parte negativa, que por supuesto, es la mínima.
Cuando un pueblo avanza, hay que ser positivos y dejar de lado los "politiqueos" de unos pocos. En toda sociedad hay detractores, simplemente por hacerse notar con su oposición y quizá envidiosos por no haber tenido ellos las grandes ideas, motoras del avance. Hay que pensar que en un municipio tan pequeño, se vota a la persona, sea del signo que sea. Si lo hace bien, se le sigue votando; si lo hace mal, simplemente se le sustituye. Ahí está la grandeza de la democracia. Y nuestra alcaldesa es de las personas positivas que está atenta a cualquier mejora para bien de todos los maderalinos. Y que conste que ni me acuerdo a qué partido pertenece, ni soy "forofa" de ninguno en especial.
Si nuestros abuelos levantaran la cabeza, alucinarían con los cambios de nuestra sociedad. En este caso me refiero a las mejoras de El Maderal, no de la sociedad en general, que supongo que todos estamos de acuerdo en que ha perdido unos valores y los ha sustituído por otros, para mi no tan válidos.
Sobre todo, tenemos información y medios para poder escoger nuestro camino y ésto, aplicado a nuestro querido pueblo, nos da la oportunidad de escoger a quien lo haga mejor, por encima de las rencillas ancestrales y de lo que opine el vecino.
Para terminar, felicito a todo el pueblo de El Maderal porque entre todos han hecho un lugar delicioso para vivir o pasar unas buenas y relajadas vacaciones.

Feliz Navidad a todos!
 
Dominic
Diciembre de 2008
 

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