¿Y SI LA NIÑA SALIERA RANA?
 
       Yo pienso, estimados compatriotas votantes, que aun siendo todo ese panorama que pinta Rajoy para su niña, negro, muy negro, quizá una hecatombe de dimensiones bíblicas, si ganase Zapatero otra vez, la catástrofe sería inimaginable y de dimensiones infinitocósmicas, si ganara el propio Mariano y se diera el caso remoto, impensable, e incluso imposible, de que esa niña le saliera a Mariano de la acera de enfrente. Perdonen el eufemismo, pero no me he atrevido a nombrar la bicha. Seguro que Rajoy cuando nos relató el tierno y esperanzado cuento de la niña, no contaba con esa posibilidad tan terrible, que sería para él algo así como el nacimiento con cola de cerdo del último Buendía.

       Imaginaros el amargo trago de hiel de Don Mariano cuando ya ex-presidente del gobierno, habiendo dejado España en orden y con la cesta de la compra asequible a todo conciudadano, y en especial a su niña, ésta, ya adulta, le comunica lo siguiente:

-Papá, me voy a casar con mi novia en el ayuntamiento. Quiero que seas el padrino.

       Rajoy demuestra una tozudez de marketing electoral sensiblero, fatuo y ridículo. No contento con la pantomima que representó en el primer cara a cara, incide en la misma ternura trasnochada en el último, con media España tronchada de risa.

       A Don Mariano le han dicho que eso de la niña queda en lo que se llama subconsciente colectivo. Otra cosa es que los votantes se acuerden de su futurista y privilegiada niña a la hora de votar, cosa que dudo. Sería la primera vez que se vota motivado por alguien que no ha nacido todavía, y que de nacer, Rajoy se la imagina caminando por el lado derecho de la acera, lo que lo aleja de poseer un intelecto aceptable para llevar las riendas de un país, para el que, al parecer, ya le tiene preparado el uniforme escolar.

       A todos nos tienen ya preparado el uniforme el señor Rajoy y el señor Acebes, porque España, entre otras cosas terribles, se ha roto, y si sigue el señor Zapatero, quién sabe si no será la hecatombe total, que nos conducirá sin duda a los Reinos de Taifas, y lo que es peor, conllevará el advenimiento del Anticristo. La asignatura de “Educación para la Ciudadanía”, ya da pistas de su llegada, sin embargo, para esta eventualidad, en el caso probable de perder las elecciones, al menos se cuenta, gracias a la iluminada providencia más conservadora y rancia de los obispos, con el insigne amigo de Benedicto XVI, Monseñor Rouco Varela, para combatir a la Bestia.

       Yo os recomiendo, que no le votéis a unos señores mentirosos e hipócritas consumados, cuya oposición durante toda la legislatura que ahora muere, no fue otra que la del uso desleal del terrorismo, sólo porque perdieron las elecciones en 2004 al meternos en una guerra ilegal. Ellos engañaron a los españoles diciendo que había sido ETA, porque tenían un miedo atroz a que se relacionara el 11M con la Guerra de Irak. Los españoles no le perdonaron a “Ansar” la vergonzosa foto de las Azores y ese yo contra todos tan prepotente que demostró. Ya veis qué clase de individuos son los actuales dirigentes del PP, pues son los mismos personajes de entonces, son esos mismos que hoy llaman mentirosos a los demás para ocultar sus propias mentiras. Recordad que han empezado hace unas semanas a hablar de economía, cuyo fichaje estrella, el señor Pizarro, salió con el rabo entre las piernas cuando se enfrentó a Solbes. Ahora vienen con otro cuento trasnochado, el de la niña ideal, mientras media España, como ya dije, se troncha de risa.

       Acebes, Rajoy y Zaplana no sólo merecen perder las elecciones, sino desaparecer de la escena política, por manipuladores y mentirosos. España se merece una derecha moderna que se desligue de tics franquistas (lo de los tics franquistas lo dice el Financial Times) e imite a la derecha europea que representan Sarkozy y Ángela Merkel.

Alfonso Toribio

       PD: Acabo de tener noticia del asesinato de un ex-concejal socialista de Mondragón. Sólo decir que la máxima expresión del odio es quitarle la vida a otra persona, y que matar es lo más fácil que hay, y a la vez, el acto más ruin y cobarde que un ser humano pueda cometer contra otro. Como no se puede matar a la madre o el padre, a la hermana o hermano, a su novia, o aquella persona que más quiera el terrorista, no sigo hablando, y no por falta de ganas. El dolor del alma de los familiares del asesinado, es el más duro que hay en la vida, y esos seres envilecidos, despojos de la raza humana, deberían saborear el plato frío de la verdadera venganza, como alimañas ancestrales que son y que ellos practican en una sociedad civilizada, y vivirla en la cárcel.
 
Alfonso Toribio
Marzo de 2008
 

© Villa de El Maderal (Zamora) - 2002/2012 - www.elmaderal.com