¿Ha cedido el Estado de Derecho concediendo el segundo grado penitenciario a De Juana Chaos? Mi opinión es que éste no es el caso desde un punto de vista jurídico y legal.
Hay otra cuestión, que desde una perspectiva ética va más allá de la legalidad de la medida, y que no se puede desligar de la política, es más, esta decisión gubernamental va en contra del PSOE en lo que respecta a intención de voto. Si hoy día 3 de marzo hubiera habido elecciones generales, el SOE las hubiera perdido de largo.
¿Está tirando el PSOE piedras a su tejado? ¿Ha consultado a sus bases el gobierno para tomar una medida tan impopular? ¿Se está preparando el terreno para que Batasuna concurra a las próximas elecciones desligándose de la violencia?
La medida es ante todo política, aunque se revista de un acto humanitario que a mí al menos me repugna. Creo que Zapatero pisa actualmente un terreno minado. Zapatero es el presidente de la democracia que ha apostado más fuerte por acabar con ETA, y que no sea un farol y él tenga repóquer de ases, lo vamos a ver próximamente en las declaraciones de Otegui, quien ya ha dicho hace poco que el Estado no tiene por qué pagarle ningún precio político a ETA.
La decisión de la excarcelación es un órdago político que aún le da margen a Zapatero (piensa él) para reconducir la situación antes de la próximas elecciones generales. Ahora tienen que mover ficha ETA y su entorno; dependiendo del movimiento que hagan los radicales, el gobierno actuará de una manera u otra, es decir, bien continuará tomando medidas impopulares (que se convertirán en populares) para solucionar el conflicto, o bien se decantará por posturas más firmes que las del PP, todo con tal de no perder las elecciones. La retirada de la ”Ley del Alcohol” por parte de la ministra de sanidad ha sido una medida de actuación inteligente al respecto. A este escenario electoral en materia terrorista vamos a asistir ya, pues las elecciones municipales están a la vuelta de la esquina. Actualmente, la inteligencia política de los dirigentes del SOE supera con creces a la de los del PP, cuyos argumentos tienen mucho serrín. De todas formas, no olvidemos que la razón de ser de un partido político es la conseguir el Poder o la de mantenerse en Él.
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