cabecera villa el maderal
   volver a la portada elmaderal@elmaderal.com conexión al chat de la guareña imprimir página comentarios del autor  
 la villa   noticias   cosas nuestras   retazos de nuestra tierra   libro de visitas   galería de fotos   enlaces 
   
retazos de nuestra tierra volver a la página anterior   
 ¿ESPAÑA…? POR SUPUESTO 
 



       Las reformas estatutarias, la última la de Andalucía, sacan a la palestra uno de los problemas finiseculares de España. La España invertebrada que apuntaba Ortega en el ensayo del mismo título, cuyas raíces nuestro filósofo describía desde la Hispania visigoda, está hoy más presente que nunca y plantea problemas serios en las conciencias de una especie de sustrato franquista que durante cuarenta años caló hondo.
       La dictadura no permitía discrepar y mucho menos reivindicar, de hecho Franco ejecutó a más españoles (rojos y masones para él), después de la guerra que durante, y lo hizo con la aquiescencia del clero, antes y después, legitimando éste así la barbarie de unos desalmados que procedentes de África se tomaron la contienda no como una guerra fratricida: ellos se sentían un ejército de ocupación y reconquista. Como ya dije antes, el clero legitimaba a los rebeldes y le otorgaba a su traición la categoría de cruzada. Hubo un cura en un pueblo de Badajoz que fue todavía más allá; este hombre, o más bien este demonio, se vanagloriaba, pistola en mano, de haber matado a quince rojos él sólo, seguramente, todos pobres, y padres de familia algunos. Luego, a lo mejor, decía misa como el que se come un huevo frito.
       La memoria histórica no pretende hurgar ninguna herida, sino poner de manifiesto la verdad documentada, para que las víctimas, de un lado y del otro, tengan, de una vez por todas, la justicia que no tuvieron en su momento y salgan de las horrorosas fosas comunes. Aun no justificando ninguna de la dos barbaries, yo me inclino a pensar, después de escuchar y leer a refutados historiadores, que fue infinitamente más barbarie la ejercida por los llamados nacionales, alcistas o rebeldes, en calidad y cantidad, que la ejercitada en la retaguardia republicana.
       De todas formas, dejando este tema, que sería apasionante si no fuera por la terrible tragedia que contiene, y tomando el del inicio de esta crónica, que es todavía más antiguo, hay que decir que la España que unificaron Isabel y Fernando, estaba infinitamente menos cohesionada en leyes y economía en tiempos de su pariente Felipe II, que lo está hoy día. Baste recordar que en el incidente que tuvo este monarca con su secretario Antonio Pérez, este último, huyó de Castilla, y se refugió en Aragón, cuyos fueros prohibían que un aragonés fuera ajusticiado en Aragón por un delito cometido en Castilla, y por lo tanto se negaron a entregárselo al de los dominios y el sol. En el siglo XVII todavía se pagaban aranceles por el comercio de productos entre algunas zonas peninsulares.
       El tremendismo del PP está injustificado, el propio Tribunal Constitucional le ha quitado la razón con el texto catalán, pero Zaplana y el “opuslense” de Avila, R que R, ahora también con el andaluz. Si no saben llegar a acuerdos, que hagan oposición de precipicio o de rellano, y que decidan las urnas en su momento sin guerras ilegales. Esto es tan obvio que no sé ni por qué lo digo.
       Ya veremos a ver qué nos depara la España de los próximos años. Si vamos cerrando el círculo histórico de la España invertebrada bien, y si no hay bombazos internacionales como lo pueden ser, Irán en un futuro próximo, o el petróleo ahora mismo, a mí me da la impresión de que este país, muy sinestésico si se quiere, acabará consiguiendo unas cuotas de bienestar para todos sus ciudadanos, cada vez, mejores, que es lo único que en última instancia importa de verdad al españolito común, raza a la cual yo pertenezco.
       Quiero, para terminar, agradecer a J. C. Moraña, también cronista de esta web, las alabanzas que hace de mi pluma y lo que ella vierte sobre el papel, como bien dice él, con sabor agridulce, y añado yo, que también se vierte con mucha ironía a veces, pero nunca con ánimo de ofender.
      
       Cojuelo Guevara, desde “La Villa del Maderal”, para la muy insigne “Villa de Madrigal de las Altas Torres”.

 
 
 Alfonso Toribio       
 Mayo de 2006