CONTRARRÉPLICA A LA RÉPLICA DE LA MUJER...
 
       Tienes razón, Roberto Matías, aunque la palabra “política” no deriva directamente del griego, sino que lo hace a través del vocablo latino “politicus”, palabra que por cierto, en español según la RAE, tiene muchos significados, pero ninguno coincide con el que tú das. “Necrópolis”, por ejemplo, si deriva directamente del griego.

       Si lo que pretendes es corregir mi expresión verbal cuando dices que se escribe o dice “saber ganarse a la gente” y que es agramatical o incorrecto escribir o decir “saberse ganar a la gente”, te diré que ambas expresiones son correctas en español, según la RAE, si la norma del español la dictas tú, y no la RAE, no he dicho nada.

       Tenemos que tener muy claro, Roberto Matías, que quienes escribimos en un foro público, estamos sometidos a la crítica de los lectores. A Vicente Vaquero, y a ti, su abogado defensor, que sois inteligentes, no creo que haga falta que os recuerde esto, pero por si acaso, no está demás recordarlo.

       Tengo que hacerte constar también que en mi texto no he usado ninguna paradoja, figura que usaba mucho Unamuno y que conozco muy bien, y menos, uso “paradojas”, en plural; ni retóricas tampoco; por el contrario, la Retórica de Quintiliano, por ejemplo, sí me es familiar. Al decir que uso “frases subordinadas”, no sé qué quieres decir, pues la mayoría de lingüistas cualificados cuando hablan de subordinación, se refieren a “oraciones subordinadas”. Alarcos habla de “proposiciones subordinadas”, si te refieres a ellas, las usamos todos al hablar y al escribir, no sé qué ves de raro en que las use yo, que además, me entiendo con ellas, no tan bien como Alarcos, pero bastante bien. La palabra “frase” conlleva en su semántica ausencia de predicado. De la expresión vulgar “vida y milagros” que usas para calificar mi escrito, prefiero no comentarte nada, dado que mis textos acostumbran a guardar una intención comunicativa que toma como eje vertebrador la coherencia y cohesión textuales, y el texto de la discordia, no es una excepción. Sí, doy citas, como tú, cuando nombras “La Política” del Estagirita; a propósito de las citas no vendría mal aplicarte aquello de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio. Yo, por el contrario, podría comentarte una palpable falta de cohesión interna que hay en tu texto, que, por supuesto, afecta a su coherencia desde un punto de vista estrictamente idiomático, pero como está al margen de la basura que anda por Internet, ya que es un texto gramaticalmente aceptable, no lo haré.

       En fin, Roberto Matías, observo que has leído algo totalmente diferente a lo que yo he escrito, a no ser que quieras tergiversarlo intencionadamente. También dice nuestro refranero que “No hay peor ciego que el que no quiere ver”. No sólo hablo bien y de forma diáfana del campo de golf al final, sino también al principio y más adelante de donde dices tú que hablo bien. Cuando digo que voy a buscar al sobrino que está jugando al golf, estoy diciendo una vez más que veo bien el campo de golf, lo mismo que cuando digo que El Maderal vuelve a ser pionero.

       Yo no he escrito en mi artículo que el golf sea de derechas en ninguna parte, lo que sí he dicho es que tradicionalmente ha sido un deporte elitista, cosa que no puede negar nadie. Eres tú quien ve que yo asocie el golf con la derecha y con el dinero, que sería tema aparte, pero yo eso no lo digo en mi escrito, ni siquiera implícitamente, lo infieres tú por tu cuenta.

       Otra cosa que te tiene que quedar clara, Roberto, es que en mi escrito defiendo y alabo, sinceramente, tanto el altruismo de tu padre como el de Diego, y lo hago con claridad meridiana y sin remilgos, y no me meto con ellos para nada, al contrario, los estoy defendiendo. Parece que quieres dar a entender de forma ambigua que los ataco, eso que lo hagan otros, yo aprecio y valoro lo que han hecho, ¿Te queda ya claro?

       Como veo que no has entendido, o no has querido entender casi nada de lo que dice mi escrito, no voy a esforzarme en explicarte por qué lo titulo con ese... “titular”, como bien llamas al título acertadamente. Ahora piensa cuál es una de las características fundamentales de un titular en prensa, seguro que en el instituto te lo enseñaron. No es nada complicado el adivinarlo, sí sería complicado si yo te dijera que ese “titular” tiene que ver con un concepto semántico, muy usado en la literatura y en el hablar común, llamado “asociación de ideas”, aunque enfocado desde la perspectiva de la pragmática, donde elementos definitorios de esta disciplina están en estrecha relación con el conocimiento que emisor y destinatario tienen de los mismos hechos, siendo el contexto esencial, pues éste aporta, tanto información lingüística como extralingüística para su esclarecimiento. Pero si te soy sincero, dicho en romano paladín, a lo que me recordó de verdad el texto de Vicente, el de Conchita, contra quien no tengo nada personal, fue al extinto NO-DO, que todo lo pintaba bonito, a pesar de la miseria y el hambre que había, sobre todo en la España de la autarquía, miseria y hambre que furon los motores de la emigración. Simplemente, os he querido poner un ejemplo ilustrativo, a ti, y a esos que dices han leído contigo mi texto y encontrando sólo “paradojas”, “retóricas”, “vida y milagros” y… para ello, me he basado en una corriente crítico-literaria llamada “Crítica de la Recepción”, que traslada el peso del contenido de la obra literaria a la sensibilidad y experiencia del lector.

       Yo sí le encuentro sentido a tu texto, Roberto Matías, puesto que si tu padre no apareciera nombrado en ningún sitio, tú no hubieras dicho ni pío. A mí no me parece mal que pongas mi texto como excusa para defender tus ideas y a tu padre, pero yo, de tu padre concretamente, siempre he hablado bien cuando se ha terciado hacerlo, y lo he hecho en mi texto y fuera del texto, con campo de golf y sin campo de golf, y seguiré haciéndolo, pues nada me dice que tenga que cambiar mi apreciación.

       Para no exterderme más contigo, Roberto, te diré que estoy perfectamente enterado por tu tío Pedro de la desatención y abandono incalificables de la que fue objeto tu abuelo Raimundo, al que yo personalmente apreciaba de verdad, créetelo. Esa tropelía cometida contra tu abuelo Raimundo ocurrió en el hospital de Zamora, y fue llevada a cabo por un servicio sanitario no profesional, cuando no, simplemente, canallesco; pero ya sabes, Roberto, la figura del canalla, no está contemplada en el Código Penal, aunque, tanto el homicida como el canalla, le puedan quitar la vida a una persona por dejación de funciones que le son propias, pero ahí es donde entra la Justicia.

CAMBIO DE TERCIO

       Por otro lado, dejando a Roberto Matías, animo de nuevo a más “robertos” y ”robertas” a que escriban en la página sobre el campo de golf, la grafiosis, el sexo de los ángeles o la manita faloides. Reconozco que colaborar con fotos está bien, pero colaborar con la escritura es una facultad intelectual humana de primer orden, muy superior a la de las fotos, aunque las fotos incluyan el campo de golf, los olmos secos, el escribir por escribir y la manita faloides y otros hongos tóxicos. Dominic, Vicente, Carlos, y otros colaboradores, son un claro y digno ejemplo de dicha facultad intelectual. De todas formas, yo aprovecho cualquier oportunidad para recomendar la página a amigos y conocidos de aquí de Madrid. Ahora también he empezado a decir por esta tierras que gobierna la ocurrente de Esperancita, que tenemos campo de golf. Yo también soy patriota del Maderal como el que más.

       Y para que Vicente, el de Conchita, no piense que soy malo o retorcido, le diré que su crónica titulada “Jeremías”, me ha encantado. Hizo que me vinieran a la mente nuestra “Lírica de Tradición Popular” y “El Romancero”. Los mismos temas que canta Jeremías con su zambomba están presentes en Lope, y posteriormente en dos de nuestros grandes poetas, como son Lorca y Machado. Los tres vieron y supieron fundir en sus obras, de forma magistral, la inmensa riqueza de la tradición popular. Lo que dices, Vicente, de que Jeremías es un juglar, es cierto, él transmite lo que le han legado, casi seguro que de forma oral, sus antepasados. Es una riqueza, que aunque se conserva ya impresa, por ejemplo en recopilaciones del gran Agapito Marazuela y otros trabajos encomiables, ha perdido el espectáculo maravilloso, por lo que tenía de genuino, de que pudieras verlo y oírlo interpretar en directo por juglares como Jeremías en las plazas de pueblos y ciudades o en las romerías. Yo estaba el año pasado cuando entraron Aurora y Jeremías con la zambomba y la botellita de agua en el bar y Mariano los llamaba al orden. No me acuerdo bien a quien tenía al lado en la barra, a lo mejor era al mayor de tus hijos, Javier el webmaster, pero fuera quien fuera, le dije exactamente lo mismo que dices tú en tu crónica, que eso era un tesoro vivo que se estaba extinguiendo.

       Siento haberme alargado tanto, quizá saltándome la conocida máxima de Gracián. Llevo una hora y pico dale que te dale a este escrito, pero como ya estoy de vacaciones de navidad, a mí, el escribir lo que quiera, me sirve como terapia de relajación, de hecho, hoy sábado, lo voy a dedicar a mandar mensajes hotmail a mis amigos y amigas, y a escribir otras cosas más creativas y más placenteras, hasta que se aproxime la hora de una cena especial que tengo, regada con buen “champagne”, cena que doy por seguro tendréis muchos y muchas por estas fechas, y es que uno tiene sus vicios, otros u otras, los tendrán peores, e incluso algunos o algunas (seguro que son los mejores vicios), los tendrán inconfesables. De todas formas, hay pocos placeres compabables al de merendar en la bodega en buena armonía, una liebre, por ejemplo.

       ¡Felices fiestas!, como se suele decir.
 
Alfonso Toribio
Diciembre de 2008
 

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