Los precios del producto en la primera jornada oscilaron entre los 3 y 5 euros, aunque los compradores rezagados pueden llegar a pagar hasta 10. El recinto de las Tres Cruces se inaugura con un goteo constante de ventas de la especia.
EL NORTE | ZAMORA.
Como si de la entrada a la exposición universal se tratara, familias enteras se hacían fotos con el móvil ante el arco de la Feria del Ajo durante la jornada inaugural del recinto de las Tres Cruces. Un gesto que pone de manifiesto que, para los zamoranos, esta feria es el valor seguro del programa de festejos de San Pedro y una cita ineludible donde adquirir la especia que dará sabor a los guisos hogareños durante todo el año.
Desde primera hora, aunque la feria no se inauguró formalmente hasta pasado el mediodía, se registró un goteo constante de compradores, animados por el buen tiempo y los acordes de la música tradicional y los bailes de la asociación La Morana. Quien más y quien menos salía de la avenida con una o dos bolsas de ajos (y también cebollas), y un abanico de recuerdo con el membrete de Caja Rural, la entidad patrocinadora de un encuentro mercantil cuyos orígenes se remontan al siglo XIX.
Encargos
Algunos visitantes llevaban encargos para sus amigos, como confesaba Inés Martínez, una zamorana que está afincada en Valladolid desde hace 30 años y que no perdona la visita anual a las ferias del Ajo y la Cerámica, a las que acude desde que era una niña. Como ella, otros clientes incondicionales de la feria de las Tres Cruces apuntan que los precios son muy similares a los de ediciones anteriores y que la calidad del producto es bastante buena. Mariano Barbero y Amalia Rodríguez compran todos los años algunos para consumo familiar y les parece que el coste es el mismo que el año pasado. Ayer elegían en un puesto hilos de ajos morados y, aunque el vendedor les indicaba que «son todos iguales», ellos no se conformaban y escogían cuidadosamente el producto.
El precio medio, en función de la calidad y tamaño, estaba en esta primera jornada de ventas entre los tres y cinco euros, aunque también se podían ver carteles con el precio de dos euros. Otros visitantes eran más críticos en sus observaciones y señalaban que los ajos, en algunos puestos, «los tiran por tierra, a cuatro o cinco euros, mientras que el año pasado estaban a seis euros». De cualquier forma, señalan que lo mejor es no dejar la compra para el último día porque «quedan pocos, son los peores y se pagan muy caros; el año pasado el día de San Pedro llegaron a alcanzar el precio de 10 euros».
En esta edición se han colocado a lo largo de la avenida 351 puestos, 14 más que el año pasado por la buena cosecha, y en ellos se han puesto a la venta en torno a los 700.000 kilos del producto procedentes de la provincia de Zamora, Salamanca y Badajoz. En concreto, son cuatro puestos de Badajoz, uno de Salamanca y 346 de Zamora. La mayoría de los vendedores son de La Bóveda, 56, Fuentesaúco (37), Villabuena del Puente (33), Cuelgamures (32), Fuentelapeña (27), El Maderal (25), Fuentespreadas (22), y San Miguel de la Ribera y la capital con 14 casetas, mientras que el resto de municipios productores menos de diez. El orden de los puestos se decidió en sorteo, y este año el primero recayó en el número 73, cuyo propietario es Hermenegildo Rodríguez Rodríguez, de Venialbo.
Entrega de premios
La clausura oficial de la feria está prevista para las 13.00 de hoy con la entrega de premios a las mejores ristras y montones, pero los puestos seguirán instalados durante toda la jornada de mañana, día grande de las fiestas de San Pedro, hasta las doce de la noche, lo que permitirá a los ajeros dar salida a todo el producto. No obstante, el satisfactorio nivel de ventas de la primera jornada hace prever que muchos vendedores habrán acabado sus existencias bastante antes. De hecho, ayer mismo, algún que otro productor tuvo que introducir contenedores para reponer los ajos de sus montones apenas inagurada la feria.
La organización contempla 15 premios para las mejores ristras de ajos, con dotaciones en metálico que irán desde los 200 a los 60 euros. Para los mejores montones habrá seis galardones, con cheques de 240 euros para el mejor, hasta los 50 euros que se llevará el sexto clasificado.
Este año, los ajos son de secano, ya que no ha hecho falta utilizar los sistemas de riego por las lluvias, y la calidad también es óptima,según la valoración de las organizaciones agrarias. Aunque se han puesto a la venta en la feria 700.000 kilos, la cosecha global recogida en la provincia de Zamora duplica esa cantidad.
|