21.11.2009 - J. MORENO | VALLADOLID
Hace menos de cinco años decidió, junto a su marido y sus dos hijos, salir de El Maderal (Zamora) para montar un bar en el Parque Alameda. Loreto Riesco (Guarrate, 1952) asegura que en la hostelería, pese a la crisis, si se trabaja con calidad se puede salir adelante.
- No tenía experiencia en el sector y se decidió a dar el salto.
- Sí, hasta que me casé. Mi marido llevaba un bar que cerramos y en donde aprendí de las personas mayores algunas de las recetas tradicionales que ahora hemos recuperado. La clientela sabe apreciar un buen producto si trabajas con calidad. Por ejemplo, el aceite de oliva es básico y en nuestro local no utilizamos otro, ni para fritos ni para ensaladas.
- ¿Qué recetas han recuperado?
- La de callos, que tiene más de 200 años. También la de la lengua estofada con verduras o las mollejas.
- ¿Hay crisis en el sector?
- Nosotros no la hemos notado sobre todo en la gente que consume las raciones.
- ¿Quién cocina mejor, el hombre o la mujer?
- No sabría decir, pero en nuestro local son las mujeres las que están entre fogones.
- ¿Se tapea más que antes?
- Depende de las épocas. En verano es una costumbre degustar raciones en la terraza.
- Algunos clientes se quejan de que en Valladolid las tapas son caras.
- Pienso que no. En nuestro local, los precios que tenemos se mantienen todo el año, la gente repite y no hay quejas.
- Los níscalos este año son un plato de lujo.
- Eso parece porque no ha llovido y es difícil encontrarlos.
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