Tenga usted muy santos días
señor caballero honrado,
tenga usted muy santos días
y muy buenas entradas de año.
Hoy es el día de Reyes
día muy aseñalado,
entre jóvenes y doncellas
todos piden aguinaldo.
Del Oriente salen tres reyes
todos tres en compañía,
a adorar al verbo eterno
y a Jesús por nombradía.
Llevan por su capitana
una estrella que les guía,
tanto caminan de noche
como de día.
Se encontraron con el rey Herodes
capitán de tiranía
les pregunta donde váis
de quien sois y de qué familia.
Nosotros somos tres reyes
que venimos con Fe viva
a adorar el verbo eterno
y a Jesús por nombradía.
A ese niño que buscáis
yo adorar también quería
pero ellos le contestaron
que eso no le convenía.
Ya llegaron a Belén
y el gallo cantar quería
al llegar a un portal cierto
vieron a José y María.
Y apenas que los hallaron
se pusieron de rodillas
y empezaron a ofrecerles
cada cual lo que tenía,
unos le ofrecian oro
los demás incienso y mirra.
Los pastores, los corderos
las pastoras, las mantillas
para envolver al Infante
de la reciente parida.
En el cielo hay un castillo
todo lleno de Marías,
no lo pintó un carpintero
con sus carpinterías,
se lo pintó San José
para la Virgen María.
Ya sale el ama de casa
con el cuchillo en la mano
a partir la longaniza
y darnos el aguinaldo.
"Buenos reyes, buenos años,
que nos dé usted el aguinaldo"
(Aguinaldo hemos pedido
y no nos lo ha querido dar,
Dios quiera que se le seque
la tripa del cagalar)
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