| EL TÍO UCO |
Tío Uco: LA VERDAD |
Amaba La Villa de El Maderal, cual
nacido que era de sus entrañas y amamantado que fue por sus ubres,
defendiéndola de ultrajes y desidias, preservando su divina piel contra
viles usurpadores, como aquellos argujillanos, que intentaron apropiarse
el Teso del Cabezo, que cual una de sus maravillosas nalgas, anhelaban
poseer a perpetuidad, mas el poderoso tío Uco, enarboló para la ocasión un
descomunal cambizo, semejante a un grueso negrillo, con el que mantuvo a
raya, sin contemplaciones, a todo un pueblo amigo de lo ajeno, defendiendo
el sólo un trozo de nuestra Alma, haciéndolos huir despavoridos, sin
quedarles ganas en mucho tiempo de mirar siquiera con lujuriosos ojos la
esbeltez de la diosa Villa, amada y deseada por todos los que la
conocieron, siendo enduendados para siempre sus corazones.
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Tío Uco: EL MITO |
La diosa Villa de El Maderal, engendradora de hermosos
demonios y maravillosos duendes, concibió en sus entrañas
de oro al corazón de un héroe, que ya de niño obligaba al
río Talanda a correr en dirección contraria o se entretenía
engalanando los tesos de la diosa con celestes estrellas,
mientras mamaba con avidez la ambrosía de sus poderosos senos.
Mas cuando se hizo adulto, los juegos se tornaron en pasiones,
y así se engrandeció su leyenda, como cuando defendió el honor
de La Villa, imponiendo a nuestros huraños vecinos del noreste,
quienes deseaban mutilar un pecho de la diosa, quedándoselo como
reliquia, la penitencia de inclinarse de rodillas ante la exuberante
belleza de El Maderal, cada vez que las campanas de la Iglesia
tocaban a vísperas.
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| Carlos López Matías "el filipino" |
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