Cuando un demonio adquiere categoría de dios y su alma se enfurece, su apariencia es terrible y su fuerza devastadora, sólo semejante a un Huracán, nombre compuesto de los vocablos Agua y Sol, que combinados adquieren el poder de un gigante, con la inteligencia de un niño, jugando a destruir todo lo hermoso y verdadero que fue capaz de crear El Ser Humano.
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