Es tal la suficiencia de los académicos de la lengua española, que cuando indagan sobre el origen de una palabra, se abrazan al latín como las moscas a la miel, quedándose ahí pegados para siempre, sin importarles si la ibérica de pata negra Escudriñar y la latina Scrutiniare, acaso fuesen hijas de una gran madre, capaz de engendrar dos universos, El Español y El Romano, cuyo afán en ambos es conocer lo que Oculta La Oscuridad, porque Escu es la divinidad más sabia y que mejor Esconde sus conocimientos, dándolos a La Luz desde muy antiguo en las Escuelas con cuentagotas, pues no es bueno saber todo de golpe, se atragantaría el espíritu, o aún peor, sufriría una indigestión, que lo enfermaría de mala manera, perjudicándose él y a los demás.
|