Que a nadie extrañe si Pilatos entra por una puerta, que no es la de su medida, a un palacio que no es el suyo, pues la razón y la vista las tiene muy extraviadas, y cuando salga del lugar equivocado, que no se le pregunte por la estancia y lo que allí encontró, porque jamás ve lo que es sino lo que El desea ver, mas si alguien intenta reprochárselo, que se atenga a las consecuencias, porque El piensa que estuvo en el lugar correcto y era el sitio que le convenía a su alma.
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