¿Qué son los pechos de Triana?; ¿son dos plateadas estrellas o son dos nevadas montañas?, o quizá dos fuentes de almíbar o dos manantiales de arrope, o dos cántaros llenos de ambrosía o dos rebosantes cálices del néctar con el que sueñan los dioses de El Maderal, cuando desean ser más grandes que ellos mismos; ¿qué son?; ¡decidme una bella metáfora de los senos de La Dama!; dos medias lunas que lloran la argenta de su corazón, y quien prueba su alma, conoce la hermosura de las joyas del Universo, su sabiduría es inmensa y sus manos se saben tejedoras de historias y misterios.
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