LETRAS DE ALFONSO de Alfonso Toribio
Letras de Alfonso
Los recortes educativos
   El escondido rostro del PP en general y del madrileño en particular, se percibe como un rostro feo y rugoso, de sonrisa zafia, falsa y curil, más que de tijera, cabe hablar de guadaña arcaica, sarrosa, mal afilada, y dentada por ende.
   La lengua de Esperanza es una lengua mal encarada, proclive a la desigualdad y a la desesperanza de la sociedad, y su pluma, que también dice mucho de su lengua, es una laguna de ignorancia cuyas faltas de ortografía le tienen que corregir los profesores a los cuales ningunea ella alegremente como verdulera.
   Uno de los males endémicos de este país, para que no sea moderno de verdad, es precisamente el de la falta de cultura y de cualificación de sus miembros en general. Esta falta de cualificación, sobre todo en los jóvenes, lo que viene a demostrar es que una sociedad como la nuestra en una coyuntura de crisis como la que vivimos, al no tener ese valor añadido de formación, chirría estrepitosamente.
   Pero no hay que preocuparse, porque llegan las generalas de complemento del PP a salvar el país. Sin embargo, fueron falsas estas generalas, pues no dijeron lo que iban a hacer… antes de las elecciones autonómicas que ganaron, es decir, no pusieron en su programa electoral, para informar a los padres de alumnos, que iban a meter su guadaña dentada en educación, o que, como está ocurriendo en Madrid, se iba devaluar la enseñanza pública hasta el punto de violar derechos esenciales de igualdad de oportunidades.
   Lo que debe explicarle a padres y alumnos la señora Aguirre, señora esta de boquita ancha, retractaría, y de mente estrecha, es cómo, sin avergonzarse, puede hablar de no mermar la calidad de la enseñanza con clases que ya empezó a masificar el curso pasado. Esto que están haciendo estas dos parroquianas, como dije, se lo debieron decir a los votantes padres antes de las autonómicas. Cualquiera que entienda un poco del sector educativo, se pregunta cómo se puede hablar de calidad quitando desdobles, que son fundamentales en enseñanza, o que haya profesores que tengan que atender, sin ser especialistas, áreas afines además. La atención a la diversidad queda mermada sobremanera, y ahí es donde está en carne y alma la verdadera calidad educativa, por eso la masificación de las aulas crea desigualdad y es contraria a la calidad educativa.
   El único pilar básico de una sociedad, que iguala de verdad a sus miembros, es el de la educación, pues esta crea igualdad de oportunidades y hace que un país tenga más valor añadido o tenga menos. Pero lo que está haciendo la señora Aguirre desde su idea monjil y liberal en educación pública, es tirar ésta a las patas de los caballos. El mensaje que manda esta generala soberbia es que, el que tenga dinero, que se pague educación privada, y el que no, que vaya a una educación pública devaluada.
   Rajoy, fácilmente próximo presidente del gobierno, calla en el tema, pues Aguirre, Cospedal o el presidente de Galicia entre otros, le están haciendo el trabajillo preparatorio de volver a introducir en las aulas anacronismos junto a los actuales recortes en educación, medidas y recortes que son los que no necesita España, pues empeoran sustancialmente la formación de nuestros alumnos, que, no olvidamos, son el futuro del país.
   Si nos fijamos bien, encontramos pocos dirigentes del PP que se hayan formado en la pública, por eso hay tanto dinero público para fastos papales y para la privada. Ahora bien, es cierto que cada país tiene lo que se merece, y si lo que se quiere es que niñatas formadas en la privada se carguen el pilar básico de cohesión social que es la educación pública, callémonos, mientras ocurre.
Alfonso Toribio
Septiembre de 2011

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